Fortaleciendo el financiamiento de infraestructuras verdes y resilientes al clima en el norte de México
Asistencia Técnica
México es la decimocuarta economía más grande del mundo y ocupa el puesto 17 en emisiones globales de CO2. Además, es particularmente vulnerable al cambio climático. Sus estados fronterizos del norte enfrentan una creciente presión por la deslocalización de la industria, la expansión urbana y el crecimiento poblacional, que ejercen presión sobre la infraestructura, los servicios básicos y los recursos naturales. Se necesita urgentemente inversión pública para garantizar la transición hacia una economía resiliente y sostenible.
El Banco de Desarrollo de América del Norte (NADB) es un banco público de desarrollo binacional, propiedad a partes iguales de los gobiernos de México y Estados Unidos, que financia proyectos de infraestructura que preservan, protegen o mejoran el medio ambiente en las zonas fronterizas, que en el caso de México comprenden los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Baja California.
El proyecto busca impulsar una transición verde y digital, a la vez que promueve la recuperación sostenible y socioeconómica. Apoyará la consecución de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) de México, fortalece la adaptación climática y la resiliencia de las poblaciones vulnerables y promueve el uso eficiente de los recursos. Financia proyectos de infraestructura innovadores, de alto impacto y resilientes al clima, en particular como parte del Plan de Energía Sostenible de Sonora y la dinámica de relocalización industrial.
El proyecto consiste en un préstamo de la AFD para financiar infraestructura verde y resiliente al clima y una contribución de la Unión Europea en forma de donación para promotores de proyectos en los sectores de movilidad limpia, energía, edificios verdes y agua y saneamiento, y asistencia técnica para apoyar al BDAN y a sus clientes en la preparación e implementación de dichos proyectos y el fortalecimiento de sus capacidades.
- Mejor acceso a servicios financieros por parte de actores públicos y privados.
- Mayor capacidad de generación de energía a partir de fuentes renovables.
- Mejoras en la infraestructura y las instalaciones de transporte y logística.
- Infraestructura urbana, de agua y saneamiento mejorada y resistente al cambio climático.

